Mi hijo me habla mal

Cuando llegamos a la conclusión de que mi hijo me habla mal parece que no pasa nada, que es un poco preocupante porque no debería hablarme así, pero que ya se lo pasará o a veces nos escudamos en las maneras que tiene nuestro hijo quitándole importancia.

Claro, no voy a denunciarle porque mi hijo me habla mal, claro, eso sería muy desajustado, pero quizás en base a este tipo de argumentaciones pudiéramos estar dejando que se avive un fuego muy pequeñito.

Desde mi punto de vista cuando nos damos cuenta de que mi hijo me habla mal es el primer gran momento para actuar.

Si nos paramos a analizar el contenido de este blog hay varias entradas o publicaciones que vendrían a ser muy llamativas por su nivel de gravedad.

Fíjate que tienes una publicación muy evidente en su nivel de peligro como es mi hijo me pega, 5 errores fundamentales. Efectivamente, puedes leer en su totalidad esta entrada y quizás pienses que tu caso está muy alejado de estas circunstancias.

De hecho, no pocas veces he podido observar en conferencias y en exposiciones que escuchar circunstancias o teorías o estrategias de actuación ante un escenario de un hijo que pega a sus padres puede resultar bastante incómodo.

Es ahí donde precisamente he visto, por el contrario, la mayoría de las frustraciones por parte de los padres que asisten a estas conferencias. Son padres que siempre piensan o dicen una frase muy parecida a esta:
“Ojalá hubiera actuado antes Alejandro, cuando pronunciamos por primera vez la frase mi hijo me habla mal es cuando teníamos que haber tomado decisiones”

Si el escenario de un hijo que pega a sus padres te resulta muy incómodo puedes entonces leer o acercarte a esta otra entrada en el blog como es la de mi hijo me insulta, 3 errores para tener en cuenta.
Ahí sí, ahí empieza a tomar mucha congruencia el empezar a preocuparse. No hay mucha distancia entre la enunciación de esa frase y la de mi hijo me habla mal. Como ves todo el ejercicio que estoy planteando es un ejercicio puro de prevención.

Si también crees que hay bastante distancia, o quizás no bastante, pero sí lo suficiente para que no te veas reflejado ante ese escenario entonces esta otra publicación sí debería alarmarte un poco, aunque solo sea un poquito, la de mi hijo me amenaza porque es el paso inmediatamente posterior al tema que nos ocupa aquí, esa frase maldita que retumba en nuestra cabeza la primera que nos escuchamos a nosotros mismos exclamar el fatídico mi hijo me habla mal.

Ahora ya podemos enumerar los cuatro escalones para llegar al temido escenario de una ruptura total en la relación con nuestro hijo cuando la violencia o agresividad se ha apoderado de nuestra casa.

El primer indicio es mi hijo me habla mal.


El segundo paso es el de mi hijo me amenaza.


El tercer nivel es el de mi hijo me insulta.


El temido escenario es el de mi hijo me pega.

mi hijo me habla mal


Con este cuadro tan evidente y dramático no busco otra cosa que removerte a medida que has ido leyendo este escrito. ¿Por qué? ¿Para qué iba yo a buscar el alterarte? ¿Qué gano yo con todo esto?


Parece evidente que lo que pretendo realizar es un grandísimo grito, un llamamiento a la acción si estás en un escenario tan feo, pero tan reversible como cuando una madre o padre exclama la frase de mi hijo me habla mal.
Si empiezas a actuar ya aumentarás las posibilidades de recuperar esa conexión y buena relación que una vez tenías con tu hijo.

¿Qué puedo hacer si mi hijo me habla mal?

Solo hay un primer paso posible si quieres ayudar a tu hijo. Ese paso no es que otro que el de tomar partido en la situación.
Es decir, ser firme. Tienes todo un alegato extenso en el primer libro Cómo prevenir conflictos con adolescentes en el que puedes comprender muchas estrategias basadas en los conceptos teóricos que son necesarios conocer para adoptar esa posición de firmeza.

Ser firme no tiene nada que ver con ser autoritario.
Ser firme no va de ser punitivo.
Ser firme es estar convencido de lo que estás haciendo y no claudicar ante los chantajes, presiones o insistencias de la situación.
Ser firme es liberador, es un largo plazo, pero es una preciosidad la firmeza y mucho más cuando estás manifestando un mi hijo me habla mal.


Llegados a este punto hay que diferenciar un concepto muy importante, porque si no se comprende o entiende bien podría dar lugar a un sinfín de consecuencias desastrosas en la futura relación con tu hijo.
En toda mi trayectoria he podido evidenciar numerosas dinámicas en las que el hijo habla de manera inadecuada a sus padres. Claro, antes de empezar a enumerarlas o a poner ejemplos sobre ellas lo que es muy necesario es recordar una obviedad.

Nada podemos hacer cuando mi hijo me habla mal si nosotros también le estamos hablando mal.
“Pero hombre, Alejandro esto es muy obvio”
“Sí, es muy obvio pero muchas veces se nos puede olvidar hasta al más ejemplar de los padres, cuida tus maneras y céntrate en ser su referente”

La píldora mágica ante una situación como la de mi hijo me habla mal es saber diferenciar entre estos tres niveles:

  1. Me habla con lenguaje de la calle, como si fuera su colega
  2. Me menosprecia o desprecia
  3. Me agrede con su modelo de comunicación.

Exacto, si fueras capaz de distinguir entre estas tres modalidades entonces ya habrás dado un paso de gigante. Tienes toda la información necesaria para comprender en mayor profundidad en el curso online “Método Concordia”.
En la mayoría de los casos comunes suele funcionar esta pequeña guía de actuación, pero por favor es muy necesario que revises bien con un profesional las características concretas de tu dinámica familiar.

  1. Si te habla con lenguaje de la calle, es muy necesaria tu firmeza y ser capaz de señalar cada una de las veces que parezca que está en la calle con sus amigotes, tú eres su madre o padre, hay modales y códigos que al ser respetado lo que indican es amor hacia esa persona.
  2. Si te está despreciando entonces no es posible continuar con cualquiera que fuera la conversación que estuvierais manteniendo. Debe actuarse con firmeza y precisión instantánea. Si dejas pasar el primer menosprecio habrás caído en la red y será muy difícil darle la vuelta a la situación.
  3. Si te está agrediendo, entonces debes pedir ayudar profesional especializada a la mayor brevedad posible. Tu hijo necesita ayuda.

En Valencia, en medio de la catástrofe de la DANA, a 2 de noviembre de 2024.

Dedicado a todos los afectados por el desastre

Recomendación musical, ninguna. Silencio.

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