Voy a intentar esta vez ser lo más sintético y conciso posible. Si llegas a este post buscando “mi hijo me pega”, debes saber que es un tema de extrema gravedad y no veo cabida para los habituales guiños de humor o pinceladas de ironía. No, no es el momento, porque vamos a hablar de violencia y agresividad.
Cuando se trata de la fatídica circunstancia de que mi hijo me pega, entonces toda la dinámica modifica sus niveles de relevancia.
Si en tu dinámica familiar, si en las relaciones que mantienes con sus familiares y en concreto con tus hijos, si se están dando situaciones en las que estos están utilizando el recurso de la fuerza física contra ti, debes tener bien claro dos conceptos antes de seguir leyendo, porque interiorizar que mi hijo me pega es una circunstancia de extrema gravedad.
- No es una situación normal la que estás viviendo. Por mucho que los medios de comunicación quieran vender lo contrario, no, lo siento, lo que estás viviendo lo viven muy pocas familias en relación con el global de la población española. Muy pocas familias pueden decir con contundencia la frase de “sí, mi hijo me pega”
- Debes pedir ayuda ya. Mañana ya es tarde. Ayuda profesional, aquí ya no sirve solamente esa ayuda de familiares, círculo social o entorno próximo. Necesitas, y a la mayor brevedad posible buscar ayuda profesional. Buscar a ese profesional que sea capaz de sostener es momento en que mirándole a los ojos le digas: lo que me está pasando, lo que me trae a este despacho es que mi hijo me pega. Y en este sentido debo subrayar que necesitas ayuda profesional externa, pero que esté altamente cualificada y con experiencia específica en este ámbito contrastada.
En 2005 inicié mi trayectoria profesional dentro del ámbito de la intervención con menores de edad sujetos a medidas judiciales. Primero, como educador en un centro de internamiento para el cumplimiento de medidas privativas de libertad en régimen cerrado. Posteriormente, en 2008 pase a formar parte de un equipo de Técnicos de Libertad Vigilada, igualmente atendiendo a menores de edad sujetos a medidas judiciales no privativas de libertad. Desde 2009 me especialicé exclusivamente en esa medida judicial, pero asociada únicamente a los casos de Maltrato Intrafamiliar Ascendente. Siempre en este ámbito hasta abril de 2020.
He trabajado en el ámbito profesional y educativo relacionado con la violencia y agresividad en la dinámica familiar. Actualmente me dedico a la orientación familiar y la educación privada. Siempre he recibido formación continua en estas áreas. Agradezco a mis compañeros y formadores por las técnicas y teorías que hemos puesto en práctica. Sin embargo, he encontrado la lamentable situación de padres que no saben cómo lidiar con un hijo que les pega y sienten que les arruina la vida.
En este sentido, es importante destacar que la formación global es muy necesaria, pero que cuando un profesional se enfrenta a la frase de una familia, cuando un profesional quiere intervenir con una madre o con un padre que pronuncian la frase mi hijo me pega entonces lo que es necesario e innegociable es que debe existir formación académica específica. Cursé un estudios universitarios de postgrado como Experto en Análisis e Investigación Criminal en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, así como un Experto en Violencia Juvenil a través del Instituto Ortega y Gasset, además de cientos de seminarios y jornadas específicas en el que se abordaba la violencia o agresividad dentro del ámbito familiar.
Cuando un profesional escucha la frase “mi hijo me pega” nunca la escucha dos veces igual.
Es decir, esta frase es un concepto que representa una circunstancia similar en muchas familias, no en vano mi hijo me pega cobra un nivel de relevancia en sí mismo muy elevado, lo que es significativo y útil de entender es que un profesional escuchará esta frase muchas veces si se dedica específicamente a este ámbito, pero cada familia que la pronuncia tiene un contexto y unos matices muy particulares, por lo que es prácticamente imposible aportar recetas mágicas que puedan esconder el milagro de la solución.
Te invito a que refuerces tu criterio y sepas capaz de discernir aquellos mensajes o contenidos carentes de valor expresadas por personas que solo buscan el foco y puedas acercarte a aquellas personas de experiencia contrastada de manera específica que sean capaces de sostener y dar respuesta a esa frase temida de mi hijo me pega.
No es cuestión de continuar desarrollando aquí mi CV, se trata de dar peso a esa mítica frase de Nietzsche que se me quedó grabada a fuego lento en mi memoria cuando estaba leyendo “Así habló Zaratustra” y que rezaba así:
“Hace tiempo ya que viví las razones de mis opiniones”
Ciertamente un poco ostentosa e incluso pretenciosa, pero la realidad es inequívoca.
Si conoces a alguien que está viviendo una situación de violencia física en su casa, hay que pedir ayuda a la mayor brevedad posible. La violencia no va a desaparecer con el tiempo. No se trata de esperar a que se calme. No se trata de leer libros o escuchar podcast o realizar cursos, no. Eso está muy bien a nivel de prevención, para evitar que conductas o actitudes de tu hijo se incrementen y todo acabe como el “Rosario de la Aurora”.
Pero si la violencia se ha entrometido en el salón de casa, lo que necesitas es ayuda profesional. Ya. Por supuesto que todos los contenidos de autoayuda y de divulgación serán positivos, pero una circunstancia como la de mi hijo me pega requiere ayuda profesional externa a la familia.
En mi libro “Cómo prevenir conflictos con adolescentes” hablo precisamente de eso, de las claves y propuestas de reflexión que puedan ayudar a anticiparse y a prevenir conflictos con hijos. Dediqué algunos apartados no solo a la violencia explícita sino a proponer una serie de pasos para pedir ayuda profesional.
Mi hijo me pega, una situación que requiere ayuda especializada
Resumo aquí el más importante:
Debes buscar ayuda ESPECIALIZADA, tu situación no requiere únicamente un profesional de intervenciones globales, este problema requiere un profesional o equipo de profesionales que sepan dar respuesta y leer las necesidades de tu hijo y de la dinámica familiar en su conjunto. Que sepan trabajar en violencia familiar, que puedan sostener la situación cuando se manifiesta mi hijo me pega.
Si no sabes dónde buscarla, por favor escríbeme, estaré encantado de orientarte en la búsqueda de profesionales dependiendo de su zona de residencia.
Si la situación fuera de extrema gravedad, debes saber que en España existe una Ley de Responsabilidad Penal del Menor y te recomiendo encarecidamente también la lectura de mi post “¿Puedo denunciar a mi hijo por violencia?“
No caigas en el error fundamental del “Parálisis por Análisis”, es decir, no pierdas el tiempo pensando y repensando qué es lo que van a hacer, porque el tiempo se nos escapa de entre los dedos como le decía Séneca a Lucilio y mañana ya es muy tarde. Puede que demasiado. Si llegas a estas líneas buscando “Mi hijo me pega”, empieza ya mismo a buscar ayuda. De la misma manera que me centro en la agilidad, me quiero centrar también en el reposo de la decisión, no sería conveniente salir corriendo y pedir ayuda al primero que tenga una web preciosa.
No hagas caso a las webs sanadoras que proponen 5 pasos magníficos y útiles para que tu hijo deje de pegarte. Comparto contigo un secreto, esas webs tienen buena intención, no lo dudo, pero no son ciertas. Es imposible saber la razón o razones por las que tu hijo es violento con usted, solo se puede saber si se analiza en profundidad y en exclusiva su caso.
5 pasos que considero fundamentales si tu hijo te pega
- Analizar nuestro estilo educativo y saber si mostramos coherencias.
- Analizar nuestro sistema normativo.
- Mostrar contundencia ante la primera vez.
- Pensar y reflexionar cuál es su necesidad no cubierta. Ocultarlo le crea una falta sensación de impunidad.
- Elegir y buscar un profesional válido.
Elaboro y publico mucho contenido con el fin de aportar valor y utilidad a las familias, pero siempre desde un plano general y con contenido aplicable al común de las familias, nunca adentrándome en el terreno de la necesidad de individualidad.
Generalizar sobre aspectos generales es ayudar.
Generalizar sobre aspectos peligrosos muy concretos es perjudicar.
Escrito en Ordino
Dedicado a Víctor Küppers, porque me leído del tirón 3 de sus libros y me ha enchufado alegría.
Recomendación: Tears in Heaven. Eric Clapton.

