Alejandro Rodrigo

Nuestro hijo roba dinero en casa. 10 preguntas clave

Esta frase que tantas veces escucho en sesión esconde un complejísimo escenario con muchos factores interrelacionados entre sí, por lo tanto, aunque aparentemente parezca una dinámica muy simple de entender no lo es tanto y nos muestra un claro desequilibrio en nuestro hijo.

La realidad es que cuando un hijo roba dinero en nuestra propia casa, ser capaces de analizar las características particulares marcará la diferencia a la hora de erradicar esta conducta y, lo más importante, ayudar a nuestro hijo o hija.

nuestro hijo roba dinero

Antes de detenernos a analizar lo más obvio que podría ser ver cuánta es la cantidad que nuestro hijo ha podido robar y descubrir el motivo de ese robo, es decir, averiguar para qué quiere el dinero, te propongo ir varios pasos atrás y comenzar el análisis de esta fatídica situación en la que un hijo roba dinero en casa, desde el principio y desde los conceptos más técnicos. Gracias a ello podremos sorprendernos de los muy diferentes secretos que se recogen bajo este paraguas de un hijo que sustrae dinero a sus propios familiares o padres.

Lo primero de todo es atender al concepto de robo.
Todos sabemos y tenemos bien clara en la cabeza la imagen de lo que significa un robo. Probablemente sea algo parecido a <<Fulanito va andando por la calle con un objeto “X”, de repente viene Menganito le quita ese objeto y se va andando con el citado objeto “X”>>

Bien, pero entonces, ¿Cuál es la diferencia entre un robo y un hurto?
Si nuestro hijo roba dinero en casa, ¿es un robo o un hurto?

Podría haber personas que piensen que da igual, pero no, no es lo mismo porque el resultado que causa en la persona no es el mismo, sin embargo, cuando se trata de nuestro hijo robando en casa tendemos a olvidarnos de esta diferencia y es fundamental comprender que no se trata de la misma acción porque tiene consecuencias muy distintas.

Por lo tanto, antes de detenernos a analizar la situación de que mi hijo roba dinero en casa y centrarnos solo en su traición y en descubrir en qué lo gasta, vamos a analizar la conducta y a ponerle nombre el adecuado, porque la narrativa es tremendamente importante a la hora de analizar y pensar cómo resolver aspectos tan complejos como esta frase de nuestro hijo roba dinero en casa.

Lo primero de todo es recordar que robar está tipificado en nuestro código penal como una actuación delictiva y merecedora de condena y reproche. Es decir, una persona en España y en la práctica totalidad de países puede ser condenado judicialmente si se demuestra su culpabilidad en un robo. Igualmente que, con un hurto, pero la intensidad es distinta.

Tanto robo como hurto suponen un parecido perjuicio para la víctima y es que está víctima o institución tenían un objeto o y dinero, para que de manera injusta e inmerecida una tercera persona le arrebate contra su voluntad ese objeto o dinero. En definitiva, ambos, robo y hurto, suponen lo mismo: la pérdida de algo contra la voluntad del propietario. Sin embargo, ambos conceptos se diferencian por la forma en cómo es llevada a cabo esa apropiación indebida. Si es en casa, si nuestro hijo roba dinero en casa, el resultado sería el mismo, pero…no tiene un abordaje único.

dinero robado por nuestro hijo

En el caso del robo, los tipos de robo más comunes son “con fuerza”, “con intimidación” o ” con violencia”.


Robo con fuerza: Fulanito coge una barra muy pesada de metal, se acerca a un coche, rompe la luna o cristal del coche de un fuerte golpe, introduce su brazo en el coche y se lleva una cartera con dinero que estaba situada dentro de la guantera. Es decir, ha usado la fuerza para robar.
Robo con intimidación: Fulanito va andando por la calle y ve que un chico mucho más débil que él está andando solo, así que se acerca a él y le dice “Oye, dame 10 euros que no tengo para comer, venga va, dámelos ya no vaya a ser que me ponga muy nervioso, que se me pira la cabeza cuando me pongo nervioso”. Es decir, ha intimidado a la víctima para robarle.
Robo con violencia: Fulanito va andando por la calle y ve que un chico mucho más débil que él está andando solo, así que se acerca a él le agarra por el cuello y le lanza un puñetazo, cuando el chico se cae al suelo, entonces Fulanito le coge el móvil y la cartera y se va corriendo. Es decir, ha usado la violencia para robar a la víctima.

Por el contrario….el hurto causa menos daño o impacto en la víctima.

Hurto: Fulanito va andando por la calle y ve que un chico está andando solo, así que se aproxima a él por detrás y, sigilosamente, sin que se dé cuenta, mete la mano en el bolsillo del abrigo mientras ambos van andando y le quita un par de billetes, marchándose sin dejar rastro y sin que el otro chico haya sospechado nada. Es decir, le ha quitado dinero, pero inicialmente la víctima no se ha dado cuenta.

Una vez analizadas las diferencias esclarecedoras, ahora ya sí, podremos realizar un ajuste mucho más afinado de esa situación de mi hijo roba dinero en casa.

No tiene nada que ver que nuestro hijo nos intimide para conseguir dinero a que directamente nos agreda por ese dinero o a que nos rompa la cerradura de la caja fuerte para llevarse el dinero. fijémonos que todas son los mismo, un hijo roba dinero en casa, pero esconden muchas peculiaridades.

Lo más común es el escenario en el que cuando un hijo roba dinero en casa lo haga a través del hurto, es decir, cuando nadie en casa se da cuenta. Cuando esto sucede, el hijo normalmente se cree en posesión de la verdad y además puede transitar por un estado de falsa sensación de impunidad. Es decir, cree que nadie la va a pillar nunca.

Cuando un hijo roba dinero en casa siendo un hurto, entonces, lo que está ocurriendo es que es preciso una actuación educativa a gran escala. Para ello, será necesario analizar nuestro estilo educativo como padres, el sistema normativo que tenemos establecido en casa, ajustar la consecuencia o reproche que mejor se ajusta a las características de nuestro hijo y finalmente analizar si seremos capaces de sostener como padres estas consecuencias.

Es decir, es mucho mejor no establecer consecuencias de ningún tipo (por paradójico que resulte) que aplicar consecuencias que posteriormente no vamos a ser capaces de sostener o aguantar.

Cualquiera de los escenarios en los que nuestro hijo roba dinero en casa precisa de una contundencia evidente en la consecuencia establecida. Es decir, si ante la frase de nuestro hijo roba dinero en casa, lo que se esconde una agresión o una intimidación en forma de amenaza velada o el empleo de la fuerza, entonces, es prioritario solicitar ayuda profesional externa. Cuando un hijo traspasa la línea del hurto y alcanza el nivel de robo entonces es muy posible que se encuentre en situación de inestabilidad o que esté poniendo encima de la mesa un desafío a los padres que ha transgredido las líneas rojas del marco normativo establecido en cualquier domicilio con el fin de convivir en armonía y paz.  

Una vez que tenemos en cuenta esta diferenciación tan básica, pero en la que pensamos pocas veces, es el momento para compartir esas claves que nos harán afinar mucho mejor la estrategia educativa que establezcamos en las propias fechas. Si un hijo roba dinero en casa requiere de mucha reflexión.

A continuación, te propongo una serie de preguntas que cuando las analizamos bajo la circunstancia de que nuestro hijo roba dinero en casa, entonces, con un buen y sincero análisis, lo que ocurre es que el camino para conseguir afrontar esta situación es más fácil y la estrategia educativa se vislumbra por sí sola.

¿Nuestro hijo comete hurtos o robos?

¿Cuántas veces lo ha hecho?

¿Es una dinámica que ya tiene instaurada o ha sido muy puntual?

¿Ha podido reconocer los hechos?

¿Ha podido devolver aquello que ha sustraído?

¿Lo ha hecho él solo o lo ha hecho en compañía?

¿Había prometido no volverlo a hacer y lo ha repetido?

¿Para qué quiere ese dinero u objeto?

¿Está utilizando el dinero para él o para otros amigos?

¿Tiene deudas con otras personas?

Detrás de la sustracción de dinero en casa por parte de un hijo a los padres se les quiebra el alma, afrontar que un hijo roba dinero en casa es muy complicado y en un punto hasta vergonzoso. Esta es la razón por la que la mayoría de las veces lo llevamos con silencio e incluso con secreto.

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Detrás de la sustracción de dinero en casa por parte de un hijo a los padres se les quiebra el alma, afrontar que un hijo roba dinero en casa es muy complicado y en un punto hasta vergonzoso. Esta es la razón por la que la mayoría de las veces lo llevamos con silencio e incluso con secreto.

Y es en este secretismo en el que el hijo se hace más “fuerte” porque tiene información que algunos de los mayores de la familia no lo tienen y aunque parezca que lo estamos haciendo con nuestra mejor intención, la realidad es que pocas veces cambian por sus propias reflexiones.

Por ello, quiero compartir cuatro estrategias que siempre han servido de gran utilidad a familias en años anteriores de intervención conmigo.

  1. Jamás debería quedar guardado como un secreto: cuantas más personas del núcleo familiar sean conocedoras de esta circunstancia menos espacio para el secretismo y partidismo tendrá nuestro hijo.
  2. Si se trata de un robo, entonces por favor, hay que pedir ayuda profesional especializada.
  3. Las consecuencias que establezcamos, (esta vez, al menos) deben ser analizadas previamente para saber si vamos a ser capaces de sostenerlas.
  4. Siempre que un hijo roba dinero en casa, hemos establecido la misma consecuencia para muchas familias: El hijo debía trabajar durante todo un mes de verano y con ello devolver lo que había sustraído, pero multiplicado por la cantidad acordada.

Si tu hijo roba dinero en casa no es una conducta simple o “cosas de la edad”, hay una gran cantidad de análisis previo por hacer.

Andando por la calle, mirando a todos lados, a 3 de febrero de 2024

Dedicado a todas las personas que alguna vez han descubierto en público a alguien que estaba cometiendo un hurto. Bravo valientes.

Recomendación: “Fear of the Dark” Iron Maiden

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