Si estamos pensando que nuestro hijo pueda necesitar la atención o la intervención específica de un psiquiatra para adolescentes la realidad es que estaremos atravesando una situación compleja.
Esta primera premisa tiene la intención de aportar coherencia y, sobre todo, congruencia a la hora de entender que si sospechamos que nuestro hijo necesita un psiquiatra para adolescentes efectivamente necesitamos poner toda nuestra atención y dedicación a esta labor. Será fundamental para el desarrollo futuro de nuestro hijo.
Teniendo en cuenta que el citado escenario es uno de los más dolorosos para los padres y familiares de un adolescente, el de plantearse que su hijo necesita un psiquiatra para adolescentes, voy a desgranar el contenido en las preguntas más comunes que se plantean los familiares y que los propios padres me plantean en despacho cuando estoy trabajando con sus hijos. Son preguntas reales, son cuestiones que esconden mucha tensión e incertidumbre pero que sabemos que cuando son respondidas de manera adecuada y cuando se recorre el camino correcto, la llegada a un punto final o al menos intermedio en el camino de ayudar a nuestros hijos, al alcanzar ese punto entonces la tranquilidad que se experimenta es plenamente terapéutica y sanadora.
¿Qué es un psiquiatra?
Un psiquiatra es un doctor. Es decir, es un personal sanitario que ha estudiado la carrera universitaria de medicina y que posteriormente ha cursado la especialidad de psiquiatría. Es el médico encargado de diagnosticar y atender los trastornos de la personalidad, las enfermedades mentales. Pero no solo eso. Esto es una burda definición, sin embargo de momento y en un primer nivel nos sirve. Un psiquiatra es el médico que cuida nuestra salud mental.
¿Qué es un psiquiatra para adolescentes?
Es el médico que está centrado específicamente en la etapa de la vida previa a la adultez. Es decir, es médico en primer orden, en segundo orden es psiquiatra y en tercer orden solo atiende a niños, preadolescentes y adolescentes. Comúnmente los llamamos psiquiatras infanto-juveniles
¿Qué diferencia hay entre un psiquiatra y un psicólogo?
Hay muchas diferencias y muy profundas. Nada tiene que ver un médico psiquiatra con un psicólogo, incluso cuando ambos están especializados en el mismo tramo de edad. Hay psicólogos que son clínicos, sociales, del ámbito de la empresa, es decir, hay muchas ramas de actuación dentro de la psicología y, a su vez, hay muchas orientaciones a la hora de realizar el proceso terapéutico. Nada tiene que ver un psicólogo conductista con un psicólogo psicoanalista. Sin embargo, si ambos atienden al mundo de la salud mental, para comprender de manera clara y rápida podríamos decir que el psiquiatra debido a su condición de médico es el único que puede realizar prescripción farmacológica. Es decir, es el único que puede medicar a un paciente en el ámbito de la salud mental.
¿Necesita medicinas mi hijo adolescente?
Para responder a esta pregunta es necesario revisar los apartados anteriores y, por lo tanto, subrayar que la única persona que puede concluir definitivamente si tu hijo necesita medicación es el psiquiatra para adolescentes. No hace falta incidir en ello, pero, por favor, la medicación es algo que solo debo prescribir un médico. Ah, y la medicación solo se la debe tomar el paciente para quien ha sido prescrita. Claro.
¿Cómo saber si mi hijo necesita ir al psiquiatra?
Esta pregunta es una de las claves de cualquier tipo de intervención con adolescentes. Es decir, el momento en el que nos planteamos si debemos o no debemos llevar a nuestro hijo o hija a un psiquiatra para adolescentes es un momento clave. Partamos por lo tanto de una premisa fundamental y es que estamos hablando y reflexionando sobre un problema de salud. Es decir, no es un asunto de ámbito educativo o de normas y límites, ni de educación en positivo para adolescentes, lo que estamos valorando aquí es una cuestión de salud. De salud mental y cuando hablamos o pensamos sobre la salud, siempre deberíamos ser muy analíticos, no dejarnos llevar por los miedos o emociones alteradas y proceder a valorar todas las variables. Mi punto de vista es que cuando un padre o una madre plantean la duda y cuando el profesional también medita sobre esa duda, siempre es preferible pedir una cita en consulta y asistir a un psiquiatra para adolescentes. Nosotros habremos dado el paso correcto en la prevención, después de todo lo único malo que nos pueda pasar es que el doctor o doctora, es decir, el psiquiatra para adolescente nos pregunta que para qué hemos venido si el chico está estupendamente. Bueno, pues nada, qué maravilla tener un criterio profesional y tener certezas donde antes teníamos dudas.
Bien, y ¿cómo encuentro al mejor psiquiatra adolescentes?
Aquí radica la principal dificultad. Este es uno de los pasos más complejos que pueden existir. Mi experiencia siempre me ha indicado que es verdaderamente difícil poder dar una respuesta a esta pregunta. Peor aún, no creo que haya una guía definitiva para poder encontrar a un buen psiquiatra para adolescentes. Voy a desarrollar la idea en base a casi 20 años de experiencia trabajando con adolescentes y sus familias desde muy diversas perspectivas y ámbitos.
En primer lugar, debemos tener en cuenta la localización. Es decir, nada tiene que ver vivir en una gran ciudad que una pequeñísima localidad en el medio rural. Probablemente en el primer escenario sea posible elegir entre muchos profesionales y en el segundo escenario por una cuestión de pura localización y dificultad de desplazamiento será muy complicado no ya el elegir, sino probablemente encontrar un solo psiquiatra para adolescentes accesible.
En segundo lugar, es importante entender que el psiquiatra para adolescentes no va a necesitar una única sesión, es decir, necesitará la sesión inicial, quizás el tratamiento farmacológico y necesitará sesiones posteriores para la revisión de los efectos y resultados de dicha medicación. Es decir, con mucha probabilidad necesitará ir revisando y modificando la medicación prescrita inicialmente. Con esta idea, lo que se trata de subrayar es que tanto el desplazamiento como otros factores deben ser tenidos en cuenta a la hora de valorar si acudir o no a un psiquiatra para adolescentes en concreto.
En tercer lugar, debemos tener en cuenta esos factores que para mí son los siguientes:
- El coste económico o no de las sesiones
- La periodicidad de las sesiones de revisión
- El tiempo en cada sesión
- Las características del psiquiatra
- Recomendaciones
Centrémonos en ellas.
Sabemos que cuando estamos hablando de la salud de nuestros hijos, no hay dinero que se interponga en nuestro camino, sin embargo, considero que sí es muy importante, porque una cosa es pagar un servicio especializado y de buena calidad y otra muy distinta es afrontar precios absolutamente desorbitados. No hace falta recordar aquí la diferencia entre “precio y valor”.
Es importante tener en cuenta qué periodicidad va a poder ofrecernos ese doctor, no es lo mismo que revise a nuestro hijo una vez al mes que sus citas sean cada seis meses. Es fundamental saber si las sesiones de ese doctor son de 10 minutos o si es capaz de dedicarle una hora al paciente. Sí, lamento decirlo, pero con intención y buena planificación sí se puede dedicar tiempo de calidad a un paciente. A lo mejor hay veces que no es posible, pero jamás debería ser la pauta.
Por último, cuando hablamos de un psiquiatra para adolescentes no debemos pasar por alto el más importante de los requisitos:
“LA CONEXIÓN ENTRE EL PSIQUIATRA Y NUESTRO HIJO”
Ten en cuenta el siguiente concepto: Ese psiquiatra para adolescentes es el médico que va a diagnosticar y a pautar la medicación a nuestro hijo. Si nuestro hijo no tiene confianza en él o en ella, en el psiquiatra, por muy bueno que sea no va a funcionar.
Conseguir que ese psiquiatra para adolescentes conecte con nuestro hijo es la clave de cualquier intervención de salud mental.
No pares de buscar hasta que encuentres a esa persona, a ese doctor, a ese psiquiatra para adolescentes que reúna las características que se ajusten a vuestra dinámica y que consiga la importante alianza terapéutica con tu hijo.
Las recomendaciones de personas conocidas y que cuenten con tu confianza serán claves.
Yo, por fortuna, tengo a un doctor, a un psiquiatra para adolescentes al que derivo a todos y cada uno de los casos en los que necesito el soporte clínico.
Es un psiquiatra con el que llevo coincidiendo muchos años. Es un psiquiatra de la salud pública, no se consigue cita con él por el ámbito privado. Y desde su consulta en un centro de salud mental público, les dedica sus pacientes largo tiempo y cariño y contundencia en el diagnóstico.
Menos mal que cuento con él y con su mirada técnica, crítica, única y sincera. Todos los adolescentes vuelven satisfechos.
En la consulta del psiquiatra para adolescentes, a 20 de mayo de 2024.
Dedicado, obviamente a ese psiquiatra para adolescentes y a todos sus colegas
Recomendación musical: “Stay with me baby”, version de Chris Cornell
