Leer las dos palabras juntas en la misma frase puede parecer una redundancia, es decir, puede parecer que los términos son repetitivos. “Adolescentes en crisis” bien podría ahorrarse el término “crisis,” porque precisamente la adolescencia es crisis permanente.
Por lo tanto, adolescentes en crisis es una reiteración autodefinitoria.
Sin embargo, te invito a que no pierdas detalle de esta nueva entrada en el blog porque comprender el concepto de adolescentes en crisis será importante, pero más aún lo será tener la capacidad de diferenciar entre crisis evolutivas y crisis involutivas. Ahí reside la mayor parte de conocimiento sanador.
Pero quizás, sí que sea necesario especificarlo y esta reiteración pueda llamar la atención a nuestra mente en algo así como “ojo, que aquí puede que haya algo interesante”
Efectivamente, cuando abordamos la profundidad del término adolescencia nos damos cuenta de que estamos hablando de una fase de la vida muy breve, (no en vano son muy pocos años, quizás solo sean 4, de los 14 a los 18) pero es una fase de ruptura con un estado de bienestar infantil y es un cambio de paradigma en el que el sujeto se lanza sin freno a la vida adulta.
Debe ser destacado que estos adolescentes en crisis lo único que no quieren es crecer. Es decir, no quieren dejar atrás esa etapa infantil dominada por la ausencia de preocupaciones ni responsabilidades, quieren permanecer en esa nueva etapa adolescente, en la que se sienten mayores, pero sin perder los privilegios infantiles.
Veamos con detenimiento esta idea porque es clave en el entendimiento y comprensión de nuestros adolescentes en crisis.
Tenemos delante de nosotros a un individuo, a un ser humano que tiene, por poner un ejemplo muy neutro, 16 años de edad. Este individuo se comporta en la mayoría de las veces como un animal muy grande y fornido pareciendo en toda su extensión un adulto dominante. Un individuo que está con el pecho henchido de orgullo. Un ser humano que hace poquísimo tiempo era tan solo un cachorro, pero que se ha olvidado deliberadamente de esa etapa.
Un adolescente en crisis es un individuo que ha aniquilado su “yo pasado” y quiere construir su “yo futuro”, pero manteniendo privilegios infantiles.
Es decir, lo que realmente sucede es que toda persona nace siendo bebé, pasa a ser un niño pequeño, poco a poco se va dando cuenta de que ya no es pequeño, ahora ya es un niño grande y, de repente, llega la pubertad que le lanza desenfrenadamente a la adolescencia.
Este último cambio duele mucho y además les catapulta a un estado de disonancia muy profundo entre lo que sienten y lo que quieren. Quieres ser mayores, pero les da mucho miedo.
A esta ruptura disonante le llamamos crisis.
Los sujetos que están inmersos en esta dinámica los llamamos adolescentes en crisis.
Por lo tanto, un joven adolescente es un chico o una chica que hace muy poco tiempo era un niño y que ahora se mira en el espejo y se embelesa de lo guapo o guapa que está y además se admira de lo mayor que ya es. Pero al mismo tiempo está sufriendo desesperadamente porque hay un sinfín de responsabilidades a las que ahora tiene que hacer frente.
Dos de estas responsabilidades son las recurrentes y llamativas.
La primera tiene que ver con mantener la responsabilidad a sus padres y de acatar sus normas como propias. Claro, aquí es cuando nos encontramos a muchos adolescentes en crisis que presentan dificultad por el cumplimiento de la norma y creemos que le está pasando lo contrario. Como no le gusta ya cumplir las normas de casa, ahora va y entra en crisis.
Pero fijémonos bien que es justamente al contrario, los adolescentes en crisis a veces sacan su frustración y liberan sus miedos por medio del incumplimiento de las normas que establecen sus padres. Las primeras y más importantes figuras de autoridad, que además ahora le están diciendo que ya es mayor, que ya es hora de que vuele del nido, pero a él le sigue atemorizando la salida de casa y el camino a la vida adulta.
La segundo de las responsabilidades recurrentes en la que está relacionada con los estudios. Todos los adolescentes en crisis parece que no son capaces de estudiar. Si bien esto no es cierto del todo, lo que sí tiene coherencia es que los estudios son uno de los primeros ámbitos en ver deteriorada su estabilidad de etapas infantiles.
¿Por qué ocurre esto?
Precisamente porque los estudios son después del respeto a los padres, la mayor de las responsabilidades. Mismo mecanismo que el utilizado en el primer supuesto para argumentarlo.
Una vez tenemos esto en cuenta, es el momento de abordar el quid de la cuestión que no es otro que ser capaces de diferenciar entre las crisis evolutivas y las crisis involutivas.
Cuando hablamos de adolescentes en crisis, sería de gran utilidad dejar de realizar chistes jocosos y más bien, ocuparnos en formarnos y entender a qué se deben estas crisis para así poder dar una respuesta ajustada a su momento. Tienes disponible esta información de manera mucho más detallada en el Curso online “Método Concordia” en este enlace si lo que quieres profundizar más en detalle.
Vamos a analizar estos dos conceptos.
Adolescentes en crisis evolutiva es ese momento en el que la situación concreta está suponiendo un problema para el adolescente, pero en el fondo está suponiendo una evolución, un crecimiento positivo. Es decir, está lidiando con una problemática que para él es muy dolorosa, pero que le está ayudando a crecer como ser humano y, en definitiva, como persona.
Adolescentes en crisis involutiva se refieren a esos escenarios en que nosotros como adultos vemos que ya no es una simple crisis que le hace crecer, sino que más bien le está haciendo retroceder en su desarrollo y, por lo tanto, le está perjudicando.
La receta mágica para saber cómo posicionarnos es muy simple y directa. Una cosa es leerla y comprenderla y otra bien distinta es jugar a llevarla a cabo en casa.
Ante los adolescentes en crisis evolutivas se requiere mucha sabiduría en el sostener y no claudicar ante el miedo de que no vaya a superarla. Es decir, el adolescente requiere de nuestro apoyo incondicional y de paciencia para dejar que sea él mismo quien encuentre cómo resolver y continuar.
Ante los adolescentes en crisis involutivas se requiere de mucha presencia, pero de mucha contención o intervención directa. Si no ha desistido en pocos días, entonces hay que solicitar ayuda profesional específica.
Un ejemplo ayudará a entenderlo mucho mejor:
Adolescentes en crisis evolutivas: Un adolescente que está nerviosísimo y en un punto insoportable porque está recogiendo y empaquetando su habitación ya que se está independizando.
Adolescentes en crisis involutivas: Un adolescente que de repente, ahora a sus 16 años necesita meterse en la cama con sus padres para que le protejan por la noche. Es decir, un chico que nunca había tenido problemas para descansar y ahora resulta que necesita meterse literalmente con sus padres en la cama.
Si eres capaz de diferenciar entre adolescentes en crisis evolutivas o involutivas, entonces habrás dado un paso de gigante.
Desde la cama, sin la ayuda de nadie, por la noche, a 5 de septiembre de 2024
Dedicatoria: A todos los adolescentes en crisis involutivas
Recomendación musical: Losing my religion, R.E.M.
