Uno de los grandes miedos de todos los padres de adolescentes es el riesgo que conllevan las malas amistades de nuestros hijos.
Las malas influencias en adolescentes continúan suponiendo uno de los principales factores estresantes para todos los padres de adolescentes y más aún, cuando el hijo cumple ciertas características.
Pero quizás, no habría que señalar o apuntar exclusivamente a la influencia negativa de esas malas compañías, quizás lo verdaderamente útil sería centrarnos en las características de nuestro hijo y, por último, pero no menos importante en nuestro propio estilo educativo como padres y madres.
Mucho trabajo al que enfrentarse a la hora de hablar de las malas influencias en adolescentes, porque ya sabemos que sería fácil enumerar una lista de banalidades, pero el verdadero contenido de valor emerge de la parte técnica y académica junto a la experiencia diaria trabajando y atendiendo a adolescentes y sus familias.
No obstante, antes de empezar con el desarrollo de estos tres grandes ámbitos es necesario destacar a la hora de hablar de las malas influencias en adolescentes un axioma tremendamente cierto:
Un adolescente antes de quedarse solo prefiere juntarse con malas influencias o compañías peligrosas.
Mucho contenido técnico se puede encontrar en estudios como este, la realidad es que analizar todos los contenidos teóricos deberían ser la primera piedra de partida, pero la realidad es que cuando las malas influencias en adolescentes están condicionando a nuestro hijo, los padres necesitamos respuestas y saber cómo actuar de manera rápida.
Comencemos por el primero de los tres niveles fundamentales para ser capaces de desarrollar estrategias para ayudar en este ámbito de las malas influencias en adolescentes.
- Características de esas malas compañías
Lo primero de todo es analizar si realmente las amistades de nuestro hijo están suponiendo una mala influencia o si por el contrario no es tan grave y es más bien una interpretación nuestra o de terceras personas basadas en el miedo o en la falta de información. No en pocas ocasiones un adolescente mantiene actitudes o conductas totalmente desajustadas y por esas conductas puntuales tendemos a juzgarle como si fuera un sujeto claramente enmarcado bajo el título de malas influencias en adolescentes.
Si, efectivamente, es una mala compañía, entonces nuestra estrategia debería ser muy clara. Diferenciar entre si es una influencia de riesgo o de peligro.
Si es RIESGO la estrategia ganadora será la de confiar en nuestro hijo para que sea él quien aprenda a enfrentarse y alejarse de estos riesgos
Si es un PELIGRO, entonces necesita nuestra intervención de manera contundente.
Tienes mucha más información en esta entrada del blog y también en este video explicativo de este aspecto.
2. Características de nuestro hijo
¿Por qué siempre se irá detrás de las malas influencias en adolescentes? Es decir, ¿por qué mi hijo siempre acaba con malas compañías?
Esta pregunta es absolutamente crucial. Aquí, en la respuesta a esta pregunta es donde podemos encontrar la situación a todos los males. Bueno, a todos quizás no, pero sí a gran parte de ellos.
Veamos con detenimiento esta idea y esta pregunta.
Un adolescente que no es aceptado por ningún grupo de amigos está viviendo un infierno porque no hay nada peor que sentirse rechazado socialmente en la etapa adolescente.
Puedes ser un adulto de 49 años que en tu oficina prácticamente nadie te hable, que te hagan el vacío. Claro esto sería un verdadero drama porque a nadie le gusta sentirse rechazado, pero la diferencia fundamental es que ya serías un adulto y podrías estar preparado para entender la situación. De hecho, seguramente tendrías amistades fuera de la oficina con las que poder “resarcir” ese duelo social.
Por el contrario, un adolescente no disfruta de ninguna de estas ventajas, suelo tener dificultad para encontrar amistades fuera de su círculo de confianza y no está preparado para afrontar estas situaciones. ¿Qué hará entonces?
La única solución que le queda es la de intentar su militancia en los grupos de amistades que quieran aceptarle y estos normalmente son los mismos, los que en el fondo suponen malas influencias en adolescentes.
Por lo tanto, no se trata de las típicas ideas o tips de “no hablarle mal de sus amigos”, “fomentar la comunicación”, “contrarrestar con mucho tiempo de calidad en casa” y demás obviedades.
Al tratarse de obviedades cae por su propio peso que todo el mundo podría llegar a estas conclusiones, pero la realidad es que un padre o una madre que está buscando información lo más útil que debe hacer es plantearse la pregunta más importante de todas.
¿Qué es lo que hace que mi hijo siempre caiga en las malas influencias en adolescentes?
Dicho de otra manera, que aporta mucho más valor: ¿Cuál es el mensaje encriptado que nuestro hijo nos está lanzando cuando se junta a estas malas compañías?
Tienes mucho contenido sobre esta pregunta, quizás la más relevante de todas cuando estamos hablando de adolescencia en la sesión 3 del Módulo III del curso online “Método Concordia”
En realidad, se trata de averiguar cuál es la necesidad no cubierta de nuestro hijo que le hace caer sistemáticamente en las malas influencias de adolescentes. La mayoría de las veces tiene que ver con el autoconcepto y con la autoestima.
Ayuda a tu hijo a crecer y mejorar su autoconcepto y autoestima, sin que os deis cuenta desaparecerán esas malas influencias en adolescentes.
3. Características de nuestro estilo educativo
Pero y ¿esto que tiene que ver con las malas influencias en adolescentes? A fin de cuentas, nosotros somos los padres y no manejamos con quien se junta nuestro hijo en el instituto o en la calle.
Muy al contrario de esta afirmación, la realidad es que nuestro estilo educativo ayudará decisivamente a nuestro hijo a ser capaz de diferenciar las malas de las buenas compañías, así como a alejarse poco a poco de aquellos amigos que en realidad no le están beneficiando.
Por favor, invierte tiempo en identificar las fortalezas y debilidades de tu estilo educativo. En mi primer libro “Cómo prevenir conflictos con adolescentes” tienes un capítulo extenso que profundiza en ello.
No se trata, por lo tanto, de señalar las malas influencias en adolescentes como las culpables de los males de nuestro hijo, sino más bien como una oportunidad para identificar y descifrar ese mensaje encriptado que nos está lanzando.
En Las Rozas, a 22 de septiembre de 2024
Dedicado a todos esos chicos y chicas que un buen día fueron capaces de romper sus cadenas de las malas compañías
Recomendación musical: “Friends”, Led Zeppelin
