Cómo conseguir que un adolescente se acueste antes

Si lo que quieres es saber cuáles son las mejores técnicas y estrategias para saber cómo conseguir que un adolescente se acueste antes, no dejes de leer hasta el final.

Las soluciones no son fáciles porque exigen compromiso, paciencia y, sobre todo, mucha confianza en saber que el rumbo es el adecuado. Por eso no es bueno pararse a leer el primer contenido que se cruce por la web y ponerse a poner en práctica los ejemplos baratos. Cómo conseguir que un adolescente se acueste antes pasa por la idea de enseñarle a dormir, algo que ha perdido. Una habilidad perdida.

Si lo que quieres es entender cómo conseguir que un adolescente se acueste antes, lo primero que hay que hacer es cribar y filtrar muy bien la información a la que vas a acceder.

No caigas en manos de gurús que te contarán que es muy importante la luz de la habitación o que es importante que no haga deporte en las horas previas de ir a dormir o que si la luz azul es dañina o que si lo otro. Eso no tiene nada que ver realmente con cómo conseguir que un adolescente se acueste antes, no pierdas el tiempo, por favor.

Qué demonios, todo eso ya lo sabemos, si lo que quieres es descubrir realmente cómo conseguir que un adolescente se acueste antes, te invito a una reflexión más cruda y profunda, porque no hay secretos mágicos ni batallitas edulcoradas.

No, lo siento, pero esto de cómo conseguir que un adolescente se acueste antes no va de empatía, ni de palabras positivas bonitas, no, esto va de concienciarse y diseñar un plan de acción.

Esto va de ponerse manos a la obra y sí, normalmente, cuando nos arremangamos y metemos las manos en harina, lo lógico es mancharnos, pero claro, si quieres saber cómo conseguir que un adolescente se acueste antes y lo que pretendes es susurrarle desde la puerta de su habitación y que te obedezca a la primera, la realidad es que quizás haya que dar unos cuantos pasos previos.

Te animo a que te adentres en un ejercicio complejo, pero altamente reconfortante ya que ayudar y descubrir cómo conseguir que un adolescente se acueste antes, que tu hijo se cueste mucho antes y, por lo tanto, sea capaz de dormirse a una hora prudencial puede cambiar drásticamente la dinámica de vuestra familia.

Empecemos.
Analicemos cómo conseguir que un adolescente se acueste antes.

Primera idea:
Cómo conseguir que un adolescente se acueste antes no tiene nada que ver con que se duerma antes.


Esto hay que tenerlo meridianamente claro, pero desde luego, no cabe duda de que es el primer paso. Es decir, si nuestro hijo no se mete en la cama pronto es imposible que se duerma pronto. Para dormir pronto hay que ir a la cama pronto. No hay mucha más discusión. Cae por su propio peso.

Segunda idea:
Ten en cuenta la siguiente información basada en mi propia experiencia profesional.
En este caso, cómo conseguir que un adolescente se acueste antes bien podría traducirse por cómo conseguir que un hombre adulto se acueste antes.
En 2005 empecé a dedicarme a la intervención con adolescentes. Recuerdo muy bien que, por aquella época, tampoco tan lejana pero lo suficiente como para verla con perspectiva, recuerdo que el dormir ponto era un problema para algunas de las familias, pero desde luego que nada tenía que ver con la crisis que tenemos en la actualidad.
Es decir, es un problema de siempre, pero hay que tener muy presente que hoy en día es un problema que está causando estragos en muchas familias. Algo ha pasado.

Tercera idea:
Sí, la segunda idea nos lleva inequívocamente a esta tercera idea que está centrada en lo siguiente.

No es ninguna novedad que el móvil es el mayor enemigo del dormir de tu hijo.


Lo que no tiene perdón es que sigamos sin ponerle remedio.

como conseguir que un adolescente se acueste antes

Cuarta idea:
Hay muchos adolescentes a los que les sigue dando mucho miedo irse a dormir. Pocas veces nos asomamos a esta idea. Sí, has leído bien. Les da miedo la oscuridad o les da miedo quedarse solos a la hora de tener que dormir. Cómo conseguir que un adolescente se acueste antes bien podría partir de las ideas primitivas del miedo a la oscuridad.

Recuerdo con claridad una vez hablando con una madre en el Juzgado de Menores de Madrid, cómo me decía, “no sé cómo conseguir que un adolescente se acueste antes”, ¿qué adolescente?, le pregunté yo y para mi asombro la pregunta no se quedó ahí, sino que semanas después fue su hijo, el más malo y temido de los piratas de los mares del sur, es decir, uno de los tipos más peligrosos de su barrio, fue este quien me reveló que era incapaz de dormir él solo.
Todas las noches necesitaba con sus 17 años y sus tatuajes de malo, cruzar el salón para meterse en la cama con sus padres a dormir. Real como que me llamo Alejandro.
Si no te lo crees, tienes historias mucho más increíbles que esta en mi segundo libro “Adolescencias reales desde dentro”. No te dejarán indiferente, tal y como me pasó a mí con ese chico malo. Que, por cierto, en realidad no era nada malo, sino que tenía mucho miedo de vivir.

Quinta idea:
Olvídate de las técnicas y estrategias buenistas que te contarán por las redes o internet.
Si lo que quieres es ser un maestro en el arte de cómo conseguir que un adolescente se acueste antes, la realidad es que no hay patrones o dinámicas educativas que sirvan de mucho, no existen economías de fichas que ayudan a largo plazo, solo hay una estrategia ganadora que te la cuento a continuación.
Si lo que quieres es saber cómo conseguir que un adolescente se acueste antes, no dejes de leer estas dos reflexiones absolutamente reales que me pasaron a mí.

Hay mucho aprendizaje en estas dos experiencias reales.
La primera nos lleva hasta 2007. En ese año, mi mujer y yo nos tomamos unos meses de desconexión de la vida. Algo así como un Gap Year. Nos montamos en un avión y luego en otro y luego en otro y finalmente en el último avión, para después de cuatro aviones seguidos aterrizar en la isla sur de Nueva Zelanda.
Sí, estuvimos allí dando la vuelta a las dos islas, pero la historia debe centrarse en que el tremendo desfase horario, el más grande que puede haber al estar en el lugar del planeta más alejado de nuestra casa, me dejó una lección imborrable.
No se trata tanto de la dificultad del cambio horario y el desajuste de los ritmos circadianos, sino que el foco estaba en la ansiedad con la que afrontaba el momento de conciliar el sueño.
Estar absolutamente derrotado y tener mucho miedo a no dormirme. Si quieres ayudar y saber cómo conseguir que un adolescente se acueste antes, no está mal tener esa foto en tu cabeza, la del pobre Alejandro Rodrigo con un jet lag descomunal y con mucho miedo a cerrar los ojos y no poder dormir.

El problema está en la ansiedad.
No en los horarios.

La segunda experiencia nos lleva a esos momentos en los que una persona, una pareja, una madre o un padre está lidiando con el sueño de su hijo bebé. A mí esta circunstancia me ha pasado en dos ocasiones, no en vano tengo dos hijas que ya no son bebés, pero que un día lo fueron.
Recuerdo vívidamente cómo en algunos momentos, después de días largos de trabajo con adolescentes y sus familias, después de horas de disfrute con mis hijas, después de privación de horas de sueño casi imposibles de imaginar, recuerdo apoyar la cabeza en la almohada y precisamente hacer lo que siempre decía que es horrible. Es decir, ver videos de YouTube, sin ningún sentido. Uno tras otro.
Si necesitas entender por qué el algoritmo secuestra nuestra atención te invito a que eches un ojo a mi curso online “Cómo gestionar el uso del móvil con mi hijo”. No te dejará indiferente.

Pues sí, ahí estaba ya con todo el sueño del mundo y, sin embargo, metiéndome video tras video que no tenían ningún sentido.
¿Por qué hacía tal cosa?
Por una respuesta muy sencilla, porque tenía ansiedad. Y ante la ansiedad, el teléfono móvil es el mejor ansiolítico posible.
Lo único que ocurre es que tiene un efecto secundario horrible.


Si lo que quieres es saber cómo conseguir que tu hijo se acueste antes, quizás la pregunta no debería ser esta primera, sino que más bien debería ser esta segunda:
¿Cómo conseguir que mi hijo deje el móvil y el resto de los dispositivos tecnológicos fuera de la habitación cuando se vaya a dormir?
Ahí está la verdadera clave.


Sí, por supuesto que habrá chicos o chicas que no tengan el móvil con ellos y no se duerman pronto, pero fijémonos que ahí, el problema está ya muy definido, tiene que ver con una dificultad del sueño, pero es que en la gran mayoría la dificultad no es el sueño o la conciliación de este, sino que más bien es un problema de secuestro atencional del teléfono móvil o aparatos similares.
No mires hacia otro lado.
Hay que actuar ya.
Pide ayuda profesional si es preciso.

Es probable que tu hijo a estas alturas ya se haya olvidado de cómo se duerme. Ya no sabe cómo conciliar el sueño y esto le genera ansiedad.
Si querías saber cómo conseguir que un adolescente se acueste antes, olvídate de todo y céntrate en su ansiedad.
Ya sabemos cuál era un buen ansiolítico, el maldito móvil.
Aleja a tu hijo del estúpido móvil en las horas finales del día.
Si no sabes cómo o no puedes, pide ayuda especializada.


En la cama con el móvil escribiendo, justo antes de ver un video cualquiera sin sentido, a 9 de diciembre de 2024.
Dedicado a mi amigo Chicho que cumple años hoy
Recomendación musical: cualquier cosa de Queen que le gusta mucho a él y a mí bastante poco.

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